ES – Agenda de Investigación del Colectivo

SQEK: Agenda de Investigación del Colectivo “Okupando Europa”

SQuatting Europe Kollective (Colectivo Okupando Europa / Okupación en Europa) es una red de investigación centrada en el movimiento okupa. Nuestro objetivo es generar un conocimiento fiable y preciso sobre este movimiento no solamente como un fin en sí mismo, sino también como un recurso público, especialmente para militantes okupas y activistas en general. Compromiso crítico, transdisciplinariedad y un enfoque comparativo son los pilares básicos de nuestro proyecto.

SQEK es un grupo con carácter transnacional y abierto cuyos miembros representan una diversidad de disciplinas y temas de interés asociados a la okupación y a los centros sociales en toda
Europa.

¿Por qué la okupación?

Mientras que el número de “sin techo” aumenta progresivamente en todo el mundo, la “producción” de espacios vacíos está llegando a ser una característica “normal” de la sociedad contemporánea. Los estados y los mercados mantienen numerosos edificios vacíos en contra de su función social a la vez que el colectivo de personas “sin techo” sigue incrementándose a lo largo de toda Europa y del mundo. En esta época de crisis y también antes, la gente que ha decidido intervenir por sí misma está okupando diferentes espacios: bloques de oficinas, fábricas, teatros abandonados, edificios públicos así como viviendas. En este proceso, conceptos como desarrollo, rehabilitación urbana y políticas de vivienda están siento reinterpretados y tergiversados.

Okupar no es sólo una forma de satisfacer las necesidades de vivienda y de reclamar espacios de socialidad. También nace como un intento de poner en práctica diferente modelos de organización participativos y horizontales. Okupar a menudo supone modos
alternativos de concebir las relaciones sociales y las prácticas políticas, así como el desarrollo de actividades críticas y radicales, además de eventos contraculturales fuera
de, y en oposición a, los circuitos comerciales. Reivindicando su dimensión política, los centros sociales y las viviendas okupadas pasan a formar parte de campañas de protesta
y de movimientos sociales más amplios, luchando contra la precariedad, contra la especulación urbanística, el racismo, el neofascismo, la represión policial/estatal, la militarización, la guerra, el abandono de los espacios locales, la privatización de la educación, o las reformas del sistema universitario.

La existencia de edificios vacíos, una vez diseñados para albergar la producción del capital multinacional en la metrópoli, no sólo contradice la neutralidad de las fuerzas del mercado, también pone en evidencia la ideología neo-liberal de la propiedad privada de los inmuebles. Sin embargo, a pesar de sus contribuciones críticas a la crisis global urbana, muchos académicos y políticos todavía consideran la okupación como un movimiento social marginal.
La retórica de la recuperación económica refleja los vacíos del actual debate político.

Los políticos llaman a la cohesión social y a la responsabilidad individual. Sin embargo, cuando la gente realmente toma en serio estos valores, son tratados a menudo como criminales capaces de socavar la integración social. Las respuestas académicas a la actual crisis han sido simplemente vanas. Mientras numerosos investigadores se adaptan a los ataque neo-liberal a la universidad pública buscando solamente financiación de empresas privadas y produciendo información orientada al mercado, otros parecen únicamente interesados en teorizar sobre el problema. Sin embargo, los movimientos sociales y los problemas urbanos están demandando una producción y una distribución de conocimiento comprometidas socialmente. En consecuencia, SQEK pretende analizar críticamente el movimiento de okupación en sus contextos relevantes (histórico, cultural, espacial, político, y económico), intentando involucrar a los activistas en las prácticas investigadoras y compartiendo con ellos y con la sociedad el conocimiento así producido.

Diferentes aproximaciones e intereses comunes SQEK nació como una red de investigadores. Cuando empezamos a encontrarnos a través de una lista de correo, nuestra intención inicial era la de cooperar para comenzar una investigación comparativa sobre la okupación en ciudades europeas. En enero de 2009 tuvimos nuestro primer encuentro en Madrid. Este encuentro nos permitió compartir nuestras diferentes experiencias, intereses, preocupaciones intelectuales, temas de investigación y planes para una futura colaboración. Dado que se unieron a la red nuevos miembros, en octubre de 2009 tuvimos el segundo encuentro en Milán, donde tuvimos la oportunidad de presentar y discutir diversos estudios de caso.

Investigaciones autofinanciadas en diferentes países, encuentros internos del colectivo y eventos públicos constituyen, hasta ahora, nuestras principales actividades. Diversos métodos de investigación y marcos teóricos son también aspectos de nuestra metodología que merecen ser subrayados. Próximamente esperamos publicar libros colectivos en varios idiomas, artículos, así como ediciones especiales en revistas académicas con el fin de extender los resultados de nuestros debates e investigaciones.

Posiblemente, un proyecto de investigación común será escrito en los próximos meses como una mejor forma de estructurar nuestro trabajo.
¿Por qué la okupación es importante? Aunque no sea visto como un movimiento social fuerte, frecuentemente es olvidada su larga trayectoria local e internacional. Subrayando su dimensión política, muchos activistas de ciudades europeas han mostrado una rica experiencia en organización colectiva, acciones y protestas que merecen una cuidadosa atención.

Por tanto, somos conscientes de la necesidad de articular una aproximación específicamente local con una perspectiva comparativa internacional. Aunque el inglés es nuestro idioma instrumental de comunicación, es apreciable el hecho de estar inmersos en ámbitos multilingües, complejos y diversos.

Se dedica mucho tiempo a discutir qué es “okupar”. Pero al fin, okupar es lo que los okupas hacen para existir (ellos no son los únicos, otros actores, narraciones y aparatos están incluidos). ¿Qué constituye ser un okupa? ¿Es lo que él o ella hace o la subjetividad (y relatos) que se despliegan y producen (y sus formas) en el curso de sus actividades? Con estas cuestiones en mente hemos desarrollado una agenda preliminar de investigación estructurada en torno a cinco ejes principales que intentan acercarse al
fenómeno en su completa complejidad, posibilitando maximizar las diversas aproximaciones y orientaciones disciplinarias (en términos metodológicos y teóricos) de nuestros miembros:

1. Factores estructurales a medio y largo plazo que hacen posible la okupación.
a. Perspectiva histórica de la okupación (desde la Segunda Guerra mundial)
b. Las políticas de vivienda y sus ideologías subyacentes.
c. Espacios urbanos, desarrollo y renovación urbana, y pautas de la
propiedad inmobiliaria.
d. Papel de los Centros Sociales Okupados (CSO) en las políticas de los estados de post-bienestar.
e. Transformaciones espaciales afectadas por los okupas.

2. Análisis de los “conflictos” y de las “dinámicas”.
a. Procesos de movilización y de radicalización política; relaciones locales con vecinos.
b. ¿Qué experiencias de okupación han tenido más éxito y por qué?
c. ¿Cómo los okupas usan “la construcción de las necesidades sociales” como una reivindicación que permite desarrollar sus proyectos; tendencias políticas y prácticas en los CSO y en las okupas?
d. ¿Cómo los actores políticos y sociales reconocen y legitiman la
okupación?
e. Procesos de represión/criminalización y negociación

3. Redes de CSOs/viviendas okupas, políticas y cultura:
a. Conexiones trans/locales entre CSOs y viviendas okupadas.
b. Conexiones trans/nacionales. Coordinaciones políticas: CSOs, partidos políticos y movimientos altergloblalización.
c. Acciones colectivas y expresiones públicas (manifestaciones, medios de comunicación, etc.).
d. Okupas como productores de conocimiento e innovadores culturales
(medios alternativos, etc.).

4. Estudios de casos empíricos:
a. Modos de organización formales e informales; procesos de toma de
decisión.
b. Dimensión económica de los CSOs y su papel como proveedores de
renta.
c. Conocimiento propio (reflexividad) y contradicciones internas
(relaciones inter-generacionales y memoria activista, conflictos de
género y homofobia, etc.)
d. Composición por clase social y subjetividades dentro de los CSOs.
e. Identidades sociales post-clasistas (trabajadores precarios, queers, etc.).

5. La okupación en una perspectiva comparada.
a. Localización geográfica y base de datos (o censo) que recoja todas las
experiencias de la okupación en cada país.
b. Encuestas de opinión sobre la okupación y las políticas de vivienda.
c. Tamaño y volumen de la okupación en cada país.
d. Controversias y orientaciones ideológicas dentro del movimiento de los centros sociales a lo largo de la Uión Eeuropea.
e. Marcos legales, sus cambios en el tiempo y en los diferentes países.

Esta lista de cuestiones se sugirió para las actividades investigadoras presentes y futuras. Como venimos diciendo, SQEK no es sólo un grupo de académicos sino también un colectivo socialmente comprometido. Así, estamos disponibles como un recurso social. Queremos participar en el debate público acerca de la okupación. Nos gustaría formar parte de encuentros con activistas y colaborar con sus iniciativas públicas. También estamos dispuestos a ofrecer asesoramiento a estudiantes y jóvenes investigadores que estén interesados en este campo.

Además, de acuerdo a la diversa composición de nuestra red, nos gustaría asumir el reto de romper con la dicotomía entre investigadores y sujetos/objetos de conocimiento. En la medida de lo posible, queremos incluir a okupas y activistas en nuestras prácticas de investigación, promoviendo de este modo una colaboración y una aproximación dialógica en la producción de conocimiento. Los activistas de los movimientos sociales, al igual que cualquier actor social, son ellos mismos productores de conocimiento.

Consecuentemente, no aceptamos que activistas y académicos sean necesariamente categorías irreconciliables. Obviamente son irreconciliables si las consideramos como posiciones identitarias. Pero si adoptamos el punto de vista de las trayectorias vitales, esas divisiones resultan difusas. Un ejemplo de ello es la composición de nuestro propio grupo de investigación. Todos nosotros (a pesar de las diferencias) somos activistas y la mayoría somos investigadores a tiempo completo. Somos conscientes de la dificultad de conciliar estas dos posiciones, dificultad que tiene mucho que ver con lo incrustado (y encarnado) de las estructuras de poder. Si bien creemos que esta cuestión es importante para la investigación en nuestro proyecto, también somos conscientes de que problematizarnos a nosotros mismos como investigadores comporta el riesgo de esencializar nuestro rol activista. ¿Cómo podríamos superar (aparentemente) esa clara distinción? ¿Cómo pueden ser estas distinciones exploradas productivamente? ¿En qué sentido somos actores “activos” o “pasivos”? Estamos en una red abierta y nos gustaría dar la bienvenida a la participación, sugerencias, contribuciones y colaboraciones que puedan hacer frente estas cuestiones y desarrollen la agenda de investigación que estamos proponiendo.

La mejor forma de contactar con nosotros es por correo electrónico en:
squattingeurope @@@ listas nodo50 org


ITA – Squatting Europe Agenda di Ricerca v. 1.0

ITA – Squatting Europe Agenda di Ricerca v. 1.0

SQEK // January 2010
SQEK: Squatting Europe Agenda di Ricerca v. 1.0

Squatting Europe è una rete di ricerca che pone al centro dell’analisi il movimento delle occupazioni (centri sociali e squat). Il nostro obiettivo è quello di produrre conoscenza attendibile e dettagliata su questo movimento, una conoscenza che non rappresenti un fine in sé ma sia una risorsa pubblica, in particolar modo per chi occupa e per le/gli attiviste. Un coinvolgimento critico, transdisciplinarità e approcci comparativi sono alla base del nostro progetto. Il gruppo è un collettivo transnazionale aperto (Squatting Europe Kollective) i cui membri rappresentano una diversità di discipline e campi di interesse per investigare le problematiche associate con squat e centri sociali nell’Unione
Europea.

Perché occupare?

Mentre la mancanza di casa è in aumento ovunque, la produzione di spazi vuoti sta divenendo una caratteristica strutturale della società contemporanea. Intanto che stati e mercati falliscono la
realizzazione di ogni funzione distributiva, costruzioni rimangono vuote mentre i senzatetto crescono in Europa e nel mondo. In questo periodo di crisi economica, le persone che hanno deciso di prendere in mano la situazione stanno occupando una pluralità di spazi: uffici, industrie, teatri abbandonati, public houses (UK) and bars, e ovviamente anche case. In questo processo, il concetto di sviluppo e rinnovo urbano, cioè di aggiustamento degli spazi e delle politiche urbane e per la casa è reinterpretato e deviato. In realtà, le occupazioni non sono solo un modo per soddisfare il bisogno di alloggio e per esprimere la mancanza di spazi di socialità, ma sono anche un tentativo di praticare modelli di organizzazione partecipativi non-gerarchici. Le occupazioni spesso offrono un modo alternativo di vedere le relazioni sociali, le pratiche politiche e lo sviluppo di attività collettive come incontri politici, seminari di autoformazione ed eventi controculturali al di fuori, e in contrasto con i circuiti commerciali. Nel reclamare una dimensione politica, gli attivisti dei centri sociali e gli occupanti di case sono spesso impegnati in più ampie campagne di protesta e movimenti sociali,
contro il precariato, la speculazione urbana, il razzismo, il neo-fascismo, la repressione dello stato, la militarizzazione, la guerra, l’utilizzo del territorio contro gli interessi delle popolazioni locali, le riforme a favore dei privati nel campo educativo e universitario.

L’esistenza di edifici abbandonati, costruiti per ospitare la produzione di capitale delle multinazionali nelle metropoli non solo contraddice la presunta neutralità delle forze del mercato,
ma rappresenta anche un’accusa contro l’ideologia neo-liberista di proprietà della casa. Inoltre, nonostante l’evidenza del suo contributo al contrasto della crisi globale urbana, molti studiosi e
politici ancora considerano il movimento delle occupazioni marginale.
La retorica del salvataggio dell’economia dalla crisi riflette la vacuità dell’attuale dibattito politico che fa appello a coesione sociale e auto-responsabilità. Ma nel momento in cui le persone prendono realmente questi valori sul serio, sono spesso trattate come criminali che minacciano l’integrazione sociale. Le risposte accademiche alla crisi attuale sono state ugualmente vacue. Benché molti ricercatori si trovano a dover affrontare l’attacco no-liberista alle università pubbliche al tempo stesso sono unicamente interessati a ottenere fondi da privati e a produrre conoscenze finalizzate al mercato, altri ancora sembrano più interessati a teorizzare i problemi piuttosto che affrontarli. Di
fatto, i movimenti sociali e i problemi urbani richiedono una produzione e distribuzione della conoscenza molto più impegnata socialmente. Per queste ragioni, il collettivo SQEK cercherà di
analizzare criticamente il movimento delle occupazioni nei suoi diversi contesti (storici, culturali, spaziali, politici ed economici), con la volontà di coinvolgere attivisti nelle pratiche di ricerca e di condividere la conoscenza in questo modo prodotta.

Approcci diversi e temi comuni

Il collettivo SQEK è nato come una rete di ricerca. Il nostro primo scopo quando abbiamo cominciato a incontrarci attraverso una mailing list era quello di cooperare per cominciare una ricerca comparativa sulle occupazioni nelle città europee. Nel gennaio 2009 ci siamo incontrati per la prima volta a Madrid. L’incontro ci ha permesso di condividere le nostre diverse esperienze, le nostre preoccupazioni intellettuali, i nostri argomenti di ricerca e progetti futuri.

Poiché altre persone si sono via via aggiunte al nostro collettivo nell’ottobre 2009 abbiamo tenuto un secondo incontro a Milano, dove abbiamo avuto la possibilità di presentare e discutere diversi casi studio.

Ricerca auto-finanziata in diversi paesi, riunioni del collettivo di ricerca ed eventi pubblici sono, al momento, le nostre principali attività. Diversi metodi di ricerca e quadri teorici costituiscono una
notevole caratteristica del nostro approccio. Tuttavia, siamo determinati a pubblicare in lingue diverse libri collettivi, articoli e edizioni speciali in riviste accademiche, per allargare i risultati delle nostre ricerche e dei nostri dibattiti. Se possibile, un progetto di ricerca comune sarà redatto nei prossimi mesi per dare una struttura migliore al nostro lavoro.

Perché allora occupare è importante? Sebbene sembrerebbe non rappresentare un movimento particolarmente potente, la sua dimensione temporale che supera diverse decadi e la dimensione spaziale sia locale che internazionale sono spesso dimenticate.

Ponendo in rilievo proprio la dimensione politica, molti attivisti in città europee hanno mostrato una ricca esperienza di organizzazione, azione e protesta collettiva che merita una certa attenzione.

Siamo quindi consci del bisogno di articolare un approccio che vada dalle specificità delle 2situazioni locali fino ad una prospettiva internazionale e comparativa. Mentre l’inglese è la lingua
che usiamo strumentalmente per comunicare, apprezziamo il fatto che ci troviamo coinvolti in un area di azione multilinguistica, complessa e piena di diversità.

Nel dibattito politico si è speso molto tempo per discutere su cosa sia una occupazione o uno “squat”. In fondo, una occupazione o uno squat è quello che le/gli occupanti fanno vivere (ma non solo loro, dato che anche tanti altri attori sociali, narrazioni e dispositivi sono coinvolti). Cosa co2stituisce una/un occupante? E’ quello che lei/lui fa o la soggettività (e i discorsi) che lei/lui
impiega e attua (a cui da forma) nel corso delle sue attività. O cosa altro? A partire da queste riflessioni abbiamo sviluppato un’agenda preliminare di ricerca strutturata intorno a cinque assi
principali che cercando di affrontare il fenomeno nella sua piena complessità, aspirano a massimizzare i diversi approcci e orientamenti disciplinari (in termini di quadri sia metodologici
che teorici) dei membri del collettivo:

1) Fattori strutturali di lungo e medio periodo che rendono possibili le occupazioni.

- Prospettiva storica su2lle occupazioni (dalla 2°G.M.)
- Politiche abitative e loro legittimazione ideologica
- Spazi urbani, sviluppo e/o rinnovamento urbano, e assetti di proprietà.
- Ruolo dei centri sociali (C.S.) nelle politiche sociali neoliberiste
- Trasformazioni dello spazio influenzate dalle occupazioni

2) Analisi delle dinamiche conflittuali.

- Processi di mobilitazione e di radicalizzazione politica; interazione con la popolazione locale
- Quali esperienze di occupazione si sono rivelate vincenti e perché?
- La costruzione dei bisogni sociali come modo per sviluppare progetti di occupazione; pratiche e dinamiche politiche nei CS e negli squat.
- Come i diversi attori politici e sociali riconoscono e danno legittimità alle occupazioni?
- Dinamiche repressive, di criminalizzazione o di negoziazione.

3) Reti di C.S./Squat, politiche e culture

- Connessioni trans/locali tra C.S. e case occupate
- Connessioni trans/nazionali. Coordinamento politico tra C.S./squat, partiti politici e movimenti alterglobal
- Azioni collettive e manifestazioni (cortei, media, ecc.)
- Occupanti come produttori di conoscenza e innovatori culturali (media alternativi, ecc.)

4) Casi-studio.

- Organizzazione formale e informale, processi decisionali
- Dimensione economica dei C.S. e loro ruolo come erogatori di reddito
- Auto-conoscenza (riflessività) e contraddizioni interne (rapporti intergenerazionali, memoria, conflitti di genere e omofobia, ecc.)
- Composizione di classe e soggettività all’interno dei C.S.
- Nuove identità sociali (lavoratori precari, queer, ecc.)

5) Prospettive comparative sulle occupazioni.

- Mappature e banche dati per paese
- Sondaggi d’opinione sulle occupazione e le politiche abitative.
- Dimensioni delle occupazioni per paese
- Controversie ideologiche e orientamenti all’interno del movimento dei CS in Europa
- Quadro legale, e sue modifiche nel tempo e nei singoli paesi.
Questa lista di questioni è un suggerimento per ricerche presenti e attività da sviluppare in futuro.

Come già detto, SQEK non è solo un gruppo di studiosi ma anche un gruppo politicamente impegnato. Per questo diamo la nostra disponibilità come risorsa pubblica. Siamo disponibili per partecipare a iniziative e dibattiti pubblici sulle occupazioni e incontri con altre attiviste/i. Siamo anche a disposizione per offrire il nostro aiuto a studenti e giovani ricercatori che si interessano di occupazioni.

Data la natura composita della nostra rete vorremmo mettere in questione la tradizionale dicotomia tra ricercatori e i s/oggetti della conoscenza. Tutte le volte che sarà possibile coinvolgeremo nelle nostre pratiche di ricerca tutti i soggetti interessati per favorire un approccio collaborativo e dialogico alla produzione del conoscenza, ritenendo che gli attivisti come ogni altro attore sociale siano essi stessi dei produttori di conoscenza. Di conseguenza non siamo convinti che attivisti e ricercatori siano necessariamente figure inconciliabili. Ovviamente sono inconciliabili se considerate come “posizioni identitarie”. Le cose si complicano quando prendiamo in esame i concreti percorsi di vita individuali. Ne è un esempio la composizione del nostro gruppo di ricerca.

Tutti noi (a prescindere dalle differenze) siamo attivisti e molti di noi ricercatori a tempo pieno.

Siamo consapevoli della difficoltà di riconciliare le due figure,una difficoltà che ha a che fare con le strutture di potere in cui siamo immersi e che ci attraversano. Convinti che tale questione sia meritevole di analisi, siamo anche coscienti che la problematizzazione del nostro ruolo di ricercatori per quanto fondamentale rischia di cristallizzare il nostro ruolo di attivisti. Come mettere in crisi tale (apparentemente) nitida distinzione di ruoli? Come possono queste tensioni essere sfruttate in modo produttivo? In termini ancora più generali, che cosa rende “attiva” l’attività dell’attivista che si contrappone a ciò che altri attori sociali (non) fanno? È forse la loro “passività”? In che senso possono essere considerati attori passivi? Siamo una rete aperta e siamo disponibili a qualsiasi contributo, suggerimento, e collaborazione con chi sia interessato ad affrontare l’agenda di ricerca da noi proposta.

Per qualsiasi contatto: squattingeurope @@@ listas nodo50 org


FR – Agenda de recherche de Squatting Europe

FR – Agenda de recherche de Squatting Europe

SQEK // Janvier 2010

Le SQEK: Agenda de recherche de Squatting Europe v. 1.0

Squatting Europe est un réseau de recherches qui place le mouvement squatteur au coeur de ses analyses. Notre objectif consiste à produire des connaissances éprouvées et détaillées à propos de ce
mouvement, pas strictement comme une finalité en soi, mais tout autant comme une ressource publique, notamment à destination des squatteur_euses et activistes. Engagement critique, transdisciplinarité et approches comparatives constituent les bases de notre projet. Le groupe est un collectif transnational ouvert (Squatting Europe Kollective) dont les membres représentent une diversité de disciplines et de champs d’intérêt, et qui tente de comprendre les facteurs importants qui se rapportent au phénomène des squatts et des centres sociaux à travers l’Union Européenne.

Pourquoi s’intéresser au squattage ?

Tandis que le phénomène de sans-abrisme s’accroît mondialement, la production d’espaces vides est devenue un élément commun aux sociétés contemporaines. Les États et les marchés faillant à
remplir les fonctions qui leur sont attribuées, de nombreux locaux demeurent vacants alors que le sans-abrisme s’est développé en Europe et partout ailleurs dans le monde. Dans ces temps de crise,
des individu_es déterminé_es à résoudre leurs problèmes par eux-mêmes squattent des espaces divers : édifices de bureaux, usines, théâtres abandonnés, lieux publics et bars, et autres bâtiments d’habitation. Par ce processus, les concepts de développement et de renouvellement urbain, c’est-à-
dire l’urbanisme, les politiques d’habitat et l’ajustement des espaces, sont ré-interprétés et détournés. En effet, le squattage n’est pas exclusivement un moyen de satisfaire un besoin de
logement et d’exprimer la rareté d’espaces de sociabilité, mais il constitue aussi une tentative de pratiquer des modèles d’organisation non-hiérarchique et participative. Les squatts offrent souvent un mode alternatif pour construire des relations sociales et des pratiques politiques et pour développer des activités collectives tels que des débats politiques, critiques et radicaux, ou encore des événements contre-culturels, et ce par-delà, et en opposition avec les circuits commerciaux.

Revendiquant leur inscription dans le champ politique, les individu_es actif_ves dans des centres sociaux et les squatteur_euses sont de la sorte couramment engagé_es dans des campagnes contestataires et des mouvements sociaux plus larges, luttant contre la précarité, la spéculation urbaine, le racisme, le néo-fascisme, la répression étatique, la militarisation, la guerre, l’usage abusif des sols, l’éducation tournée vers les intérêts privés, les réformes universitaires.

L’existence de locaux vacants, jadis construits pour héberger dans les métropoles la production du capital multinational, ne fait pas que contredire la neutralité présumée des forces du marché, mais se
présente aussi comme une accusation de l’idéologie néolibérale de la propriété privée. Or de nombreux_ses chercheur_euses et politicien_nes persistent à considérer le mouvement squatteur
comme un phénomène marginal, en dépit de contributions avérées de la crise urbaine globale.

La rhétorique du sauvetage de l’économie, après la crise, reflète la vacance du débat politique actuel. Les politicien_nes en appellent à la cohésion sociale et à l’auto-responsabilité. Pourtant,
lorsque des individu_es prennent de fait ces valeurs au sérieux, ils_elles sont traité_es de criminel_les contribuant à saper l’intégration sociale. Les réponses académiques à la crise actuelle
demeurent dans un état de vacance similaire. Tandis que de nombreux_ses chercheur_euses combattent l’attaque néolibérale sur les universités publiques tout en étant visiblement intéressé_es
par l’obtention de subventions de compagnies privées et par la production d’une information tournée vers le marché, d’autres semblent davantage tourné_es vers par la théorisation du problème
que vers son affrontement. Néanmoins, les mouvements sociaux et les problèmes urbains requièrent une production et une distribution du savoir et des connaissances bien plus engagées socialement.

Dans cette optique, SQEK aspire à analyser de manière critique le mouvement squatteur dans différents contextes (historique, culturel, spatial, politique, et économique), en tentant d’inclure les
activistes dans les pratiques de recherche, et en partageant le savoir produit de la sorte avec un large public.

Des approches différentes et des intérêts communs SQEK est né en tant que réseau de recherche. Lorsque nous avons commencé à nous rencontrer par le biais d’une liste de courrier électronique, notre intention initiale était de coopérer afin de lancer une recherche comparative sur les phénomènes de squattage dans les villes d’Europe. Nous avons tenu notre première réunion à Madrid en janvier 2009. Cette réunion nous a permis de partager nos expériences respectives, nos préoccupations intellectuelles, les thématiques de recherche et les futur projets. Tandis que de nouveaux_elles membres se joignaient à notre réseau, nous avons tenu notre seconde réunion à Milan en octobre 2009, où nous avons eu l’opportunité de présenter et de discuter d’études de cas.

La recherche auto-financée dans les différents pays, les réunions internes du groupe de recherche et les événements publics constituent actuellement nos principales activités. Notre collectif se caractérise par la diversité de ses méthodes de recherche et de ses cadres théoriques. Néanmoins, nous entendons publier des ouvrages collectifs en plusieurs langues, ainsi que des articles et des numéros spéciaux de journaux académiques, et ce afin de diffuser les résultats de notre recherche et de nos débats. Dans la mesure du possible, un projet de recherche commun sera élaboré dans les
prochains mois dans le but de mieux structurer notre travail.

Pourquoi le squattage est-il important ?

Même s’il n’est certainement pas perçu comme un mouvement très puissant, ses dimensions locales et internationales remontent à plusieurs décennies et sont fréquemment oubliées. En développant sa dimension politique, de nombreux_ses activistes de diverses villes européennes ont démontré une riche expérience d’organisation collective, d’action et de contestation qui mérite une attention soutenue.

Voilà pourquoi nous sommes conscient_es de la nécessité d’articuler une approche locale spécifique, avec une perspective internationale et comparative. Si l’anglais s’avère notre langue de
communication, nous estimons crucial le fait d’être engagé_es sur un champ plurilingue, complexe et varié.

Beaucoup de temps est usuellement dépensé à discuter de ce qu’est finalement un « squatt ». Mais en définitive un squatt est ce que les squatteur_euses en font (ils_elles ne sont bien évidemment pas
les seul_es, toutes sortes d’autres acteurs_trices, de récits et d’appareils sont impliqué_es). Qu’est- ce qui constitue un_e squatteur_euse ? Est-ce ce qu’il_elle ou la subjectivité (et les discours) qu’il_elle engage et met en œuvre (de quelque manière que ce soit) au cours de ses activités ? Qu’en est-il ? Une telle interrogation nous a conduit_es à développer un agenda préliminaire de recherche structuré autour de cinq axes majeurs, qui visent à formuler le phénomène dans toute sa complexité, tout en rendant compte des diverses approches et orientations disciplinaires (en termes de méthode et de cadres théoriques référentiels) de nos membres :

1) Facteurs structurels à long et moyen terme rendant le squattage possible :
- Perspective historique sur le squattage (depuis la Deuxième Guerre mondiale).
- Politiques d’habitat et idéologies sous-jacentes.
- Espaces urbains, développement et/ou renouvellement urbain, et modèles de propriété.
- Rôle des squatts et des centres sociaux dans les politiques publiques post-welfare.
- Transformation spatiale influencée par les squatteur_euses.

2) Analyse des « conflits » et des « dynamiques » :
- Processus de mobilisation et de radicalisation politique ; relations locales avec le voisinage.
- Quelles expériences d’occupation ont été couronnées de succès et quelles peuvent en être les raisons ?
- La « construction des besoins sociaux » comme un mode de revendication pour le développement de leurs projets d’occupation ; tendances et pratiques politiques dans les squatts et les centres sociaux.
- Comment les acteurs_trices sociaux_ales et politiques reconnaissent et légitiment le squattage ?
- Processus de répression/criminalisation ou de négociation.

3) Réseaux, politiques et cultures des centres sociaux/squatts :
- Connexions trans/locales entre les centres sociaux et les locaux squattés
- Connexions trans/nationales. Coordination politique : centres sociaux/squatts, partis politiques et mouvements altermondialistes.
- Actions collectives et expression publique (manifestations, médias, etc.).
- Squatteur_euses en tant que producteurs_trices de savoir et d’innovation culturelle (médias alternatifs, etc.).

4) Études de cas empiriques :
- Moyens formels et informels d’organisation ; processus de prise de décision.
- Dimension économique des squatts/centres sociaux et rôle en tant que sources de revenus.
- Réflexivité et auto-critique, contradictions internes
(relations inter-générationnelles, mémoire activiste, conflits de genre, homophobie, etc.).
- Composition sociale de classe et subjectivités au sein des squatts/centres sociaux.
- Identités post-classistes (travailleur_euses précaires, queers, etc.).

5) Le squattage dans une perspective comparée :
- Cartographie et base de données (ou recensement) enregistrant toutes les expériences de squattage dans chaque pays.
- Perception de l’opinion publique concernant le squattage et les politiques publiques.
- Dimension et volume du phénomène de squattage dans chaque pays.
- Controverses et orientations idéologiques au sein du mouvement squatteur à travers l’Union Européenne.
- Cadres juridiques, leur évolution au fil du temps et à travers les pays. Cette liste de questions a été suggérée pour nos activités de recherches actuelles et futures.

Ainsi qu’il a été précédemment mentionné, SQEK n’est pas seulement un groupe de scientifiques mais tout autant un groupe socialement engagé. Dans cette optique, nous nous rendons disponibles
en tant que ressource publique. Nous voulons engager des débats publics concernant les phénomènes liés au squattage, nous accueillerons les initiatives de réunions avec des activistes et
nous prendrons plaisir à participer activement à leurs initiatives. Nous sommes également prêt_es à offrir nos services aux étudiant_es et jeunes chercheur_euses intéressé_es par ce champ de recherches.

Par ailleurs, au regard de la composition variée de notre réseau, nous aspirons à contrecarrer la dichotomie traditionnelle entre le monde de la recherche et les sujets/objets du savoir. Dans la mesure du possible, nous souhaitons inclure les squatteur_euses et les activistes dans nos pratiques de recherches, en favorisant ainsi une approche collaborative et dialogique à la production du savoir. Notre conviction est que les activistes des mouvements sociaux, au même titre que n’importe quel_le autre acteur_trice social_e, sont eux_elles-mêmes producteur_trices de savoir.

Nous ne sommes pas convaincu_es, pour ces raisons, du caractère antagoniste des catégories d’« activistes » et de « membres du monde de la recherche ». Manifestement, ces catégories sont irréconciliables si elles sont considérées en termes de « positions » identitaires. Mais les choses sont plus subtiles si on les considère sous l’angle du parcours de vie d’individu_s concret_es. À cet égard, il faut documenter la composition de notre groupe de recherche. Chacun_e d’entre nous (quelles que soient nos différences) est activiste et la majorité d’entre nous effectue des recherches à plein temps. Nous sommes conscient_es de la difficulté de réconcilier les deux position, une difficulté liée aux structures de pouvoir dans lesquelles nous sommes immergé_es (et qui nous traversent). Si nous sommes convaincu_es de ce que cette double posture est digne d’investigation, nous savons également qu’elle peut nous faire courir le risque d’essentialiser le caractère engagé de notre recherche. Comment pouvons-nous parvenir à lutter contre une telle distinction (si nette en apparence) ? Comment ces tensions peuvent-elles être explorées de manière productive ? Dans des termes plus généraux encore : qu’est-ce qui rend l’activité de l’activiste « engagée », en opposition avec ce que d’autres acteurs_trices sociaux_ales font ou ne font pas ? Est-ce peut-être leur « passivité » ? Dans quelle mesure peuvent-ils_elles être considéré_es comme des acteurs_trices passif_ves ?

Nous sommes un réseau ouvert à toute participation, suggestion, contribution et collaboration pour surmonter de telles questions et pour investir l’agenda de recherches que nous proposons.

Le meilleur moyen de nous contacter est d’envoyer un courrier électronique à: squattingeurope @@@ listas nodo50 org


ENG – Squatting Europe Research Agenda v. 1.0

SQEK // January 2010

The SQEK: Squatting Europe Research Agenda v. 1.0

Squatting Europe is a research network focusing on the squatters’ movement. Our aim is to produce reliable and fine-grained knowledge about this movement not only as an end in itself, but also as a public resource, especially for squatters and activists. Critical engagement, transdisciplinarity and comparative approaches are the bases of our project. The group is an open transnational collective (Squatting Europe Kollective) whose members represent a diversity of disciplines and fields of interest seeking to understand the issues associated with squats and social centres across the European Union.

Why squatting?

While homelessness is escalating worldwide, the production of empty spaces is becoming a regular feature of contemporary society. As states and markets failed to fulfil their allocated function, buildings sit empty while homelessness has been increasing across Europe and the world. In this time of crisis, people who have decided to take matters into their own hands are squatting a diversity of spaces: office blocks, factories, abandoned theatres, public houses (UK) and bars, as well as houses. In the process, the concept of urban development and renewal, i.e. urban and housing politics and spatial adjustment is re-interpreted and detourned. Indeed, squatting is not just a way to satisfy the need for housing and to express the rarity of spaces of sociability, but it is also an attempt to practice non-hierarchical and participatory organization models.

Squats often offer an alternative mode of envisioning social relationships and political practices and developing collective activities such as critical and radical political meetings and countercultural events outside of, and in antagonism with, commercial circuits. Claiming their political dimension, social centre activists and squatters are thus often engaged in broader protest campaigns and social movements, fighting against precariousness, urban speculation, racism, neo-fascism, state repression, militarization, war, locally unwanted land use, private-oriented education/university reforms.

The existence of vacant buildings once designed to house the production of multinational capital in the metropolis not only belies the neutrality of market forces but also stands as an accusation to neo-liberal home ownership ideology. Yet, in spite of the evidence of its social contributions to the urban global crisis, many scholars and politicians still consider the squatters’ movement marginal.

The rhetoric of economic recovery reflects the vacancy of current political debate. Politicians call for social cohesion and self-responsibility. However, when people actually take these values seriously, they are often treated as criminals who undermine social integration. Academic responses to the current crisis have been just as vacant. While many researchers are struggling with the neo-liberal attack on public universities and seem only interested in getting funding from private companies and in the production of market-oriented information, others seem more interested in theorizing the problem than addressing it. Yet, social movements and urban problems are demanding a much more socially committed production and distribution of knowledge.

Accordingly, SQEK will seek to critically analyse the squatters’ movement in its relevant contexts (historical, cultural, spatial, political, and economic ), trying to involve the activists in the research practices, and sharing the knowledge thus produced with them and society.

Different approaches and common issues

SQEK was born as a research network. When we began to meet through an email list, our initial first intention was to cooperate in order to start a comparative research on squatting in the cities of Europe. On January 2009, we held our first meeting on in Madrid. This meeting allowed us to share our different experiences, intellectual concerns, research topics and plans for future involvement. As new members joined our network, in October 2009, we held our second meeting in Milan, where we had the opportunity to present and discuss case studies.

Self-funded research in different countries, internal meetings of the research group and public events are, at present, our main activities. Diverse methods of research and theoretical frames are also remarkable aspects of our methodology. Nonetheless, we expect to publish collective books in several languages, articles and special editions of academic journals, in order to amplify the results of our research and debates. If possible, a common research project will be written in the following months as a way of better structuring our work.

Why is squatting important?

Though it may not be seen as a very powerful movement, its decades-long local and international dimensions are frequently forgotten. Stressing its political dimension, many activists from European cities have shown a rich experience of collective organization, action and protest that deserves careful attention.
Therefore, we are aware of the need to articulate a local-specific approach to an international and comparative perspective. While English is our instrumental language of communication, we appreciate the fact that we are engaged in a multilingual, complex and diverse field.

Lots of time is usually spent discussing what a “squat” is. But in the end as squat is what squatters make it to be (they are not the only ones of course, all kinds of other actors, narratives and apparatuses are involved). What constitutes a squatter? Is it what s/he does or the subjectivity (and narratives) s/he deploys and performs (and shapes) in the course of her/his activities. Or what? With this in mind we have developed a preliminary research agenda structured around five major axes, which seek to address the phenomenon in its full complexity, while maximizing the diverse approaches and disciplinary orientations (in terms of method and theoretical frameworks) of our members:

1) Long and medium term structural factors that make squatting possible.
- Historical perspective on squatting (since WW2)
- Housing policies and underlying ideologies
- Urban spaces, urban development and/or renewal, and patterns of ownership.
- Role of SC in post-welfare state policies
- Spatial transformation influenced by squatters

2) Analysis of “conflicts” and “dynamics.”
- Processes of mobilization and political radicalization; local relationships with neighborhoods
- Which squatting experiences were most successful and why?
- How do squatters use the ‘construction of social needs’ as a claim to develop their projects; Political trends and practices in SC and squats.
- How do social and political actors recognise and legitimise squatting?
- Processes of Repression/criminalization or negotiation.

3) SC/Squats’ networks, politics and culture
- Trans/local connections between SC and squatted houses
- Trans/national connections. Political coordination: SC/squats, political parties and alterglobal movements
- Collective actions and public expression (demonstrations, media, etc.)
- Squatters as producers of knowledge and cultural innovators (alternative media etc.)

4) Empirical case-studies.
- Formal and informal ways of organization; decision-making processes
- Economic dimension of SC and role as providers of income
- Self-knowledge (reflexivity) and internal contradictions (inter-generational relations and activists’ memory, gender conflicts and homophobia, etc.)
- Class composition and subjectivities within SC
- Post-class social identities (precarious workers, queers, etc.)

5) Squatting in comparative perspective.
- Map & Database (or Census) recording all the experiences of squatting at each country
- Public opinion survey on squatting and housing policies.
- Size and volume of squatting in each country
- Ideological controversies and orientations within SC movement across the EU
- Legal frameworks, their change over time and across countries.

This list of questions were suggested for current and future research activities.

As has been already mentioned, SQEK is not only a group of scholars but a socially committed group as well. Thus, we are available as a public resource. We want to engage in public debates about squatting, would welcome meetings with activists and would gladly be active participants in their public initiatives. We are also ready to offer our advice to students and young researchers who are interested in this field.

Furthermore, in view of the diverse composition of our network we seek to challenge the traditional dichotomy between researchers and their subjects/objects of knowledge. Whenever possible, we would like to involve squatters and activists in our research practices, thus favouring a collaborative and dialogical approach to knowledge production in the belief that social movement activists, just as any other social actor, are themselves producers of knowledge. Consequently, we are not sure activists and academics are necessarily irreconcilable categories. Obviously they are irreconcilable if considered as identity “positions”. Things get a little muddled if we take the angle of the life-course of concrete individuals.

One case in point is the composition of our research group. All of us (whatever our differences) are activists and the majority are full-time researchers. We are aware of the difficulty in reconciling the two positions, a difficulty has a lot to do with embedded (and embodied) structures of power. While we believe that this issue is worthy of investigation in our project, we are also aware that problematizing our research persona commendable as it is, in our case runs the risk of essentializing our activist one. How should we try to challenge such (an apparently) neat distinction? How can these tensions be productively explored? In more general terms, what constitutes the “activist” activity as active as opposed to what other social actors (don’t) do, is it their “passivity”? In what sense are they “passive” actors? We are an open network and we would welcome participation, suggestions, contributions and collaboration to tackle such questions and investigating the research agenda we are proposing.

Best way to contact us is by email to: squattingeurope AT listas DOT nodo50 DOT org